Poner el viento a favor

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El niño que domó el viento
(Netflix, 2019)
Director: Chiwetel Ejiofor

La historia transcurre en el año 2001 en una aldea de Malaui, en el sureste africano. Una terrible sequía deja casi sumida en la hambruna y el caos social a una sociedad marcada por la explotación de las multinacionales, la pobreza, la corrupción política y las limitaciones para el acceso a la educación y la salud.

En ese oscuro contexto aparece como una luz la historia de William Kamkwamba, un joven que desde la necesidad y el espíritu de superación se las ingenió para construir un molino de viento que cambió la vida de su pueblo.

La película nos invita a mirar nuestro barrio, el colegio, la parroquia y descubrir a “nuestros” William, esos jóvenes que llevan sus mochilas cargadas de esperanza de cambiar las cosas y a los que podemos ayudar mucho con solo caminar junto a ellos.

La historia de vida de William nos invita a apreciar la importancia y el sentido que tiene la educación como motor transformador de la vida de las personas y sus comunidades.

En este joven podemos apreciar cómo la impotencia de ver a sus padres y a su pueblo sufrir se transformó en un gran deseo de ayudar a su familia y comunidad, poniendo en juego sus saberes y aprendizajes. Este testimonio nos desafía a acompañar a los chicos y jóvenes, a motivarlos para que puedan canalizar sus miedos y sus deseos en respuestas y acciones tendientes al bien común.

Todos para uno y uno para todos. Es interesante apreciar cómo a lo largo del film resulta clave el sostenimiento familiar y comunitario que recibe William y que finalmente le permite transformar la realidad de su aldea. El molino de viento que salvó al pueblo de la hambruna fue idea del joven, pero sólo fue posible construirlo con el aporte de la comunidad que, con actos simples, hicieron posible la hazaña.

En la vida de William, como en la nuestra, sus padres lo marcaron a fuego. Su familia hizo lo imposible para “no repetir su historia” y la de sus antepasados. Su padre se debatía entre el anhelo de brindarle una buena educación y la dura realidad económica que obligaba a llevar a su hijo a trabajar la tierra, el principal sustento familiar.

El correr de la película nos presentará diferentes matices en la relación padre-hijo, que nos servirán para mirar los vínculos y la relación con nuestros hijos y padres, como así también la importancia de los padres y educadores en la construcción de la personalidad de los jóvenes. • 

 

Por Renzo Aguirres  renzoaguirres@dicuorecomunicacion.com.ar

BOLETÍN SALESIANO 2019

 

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