Una parte de mí

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Melón vino

Estoy sentado esperando que se pase el rato
Estas palabras se parecen a mi autorretrato
Hey, hoy ya no quiero hablar
Si las sensaciones que en serio cambiaron mi vida,
no creo que las pueda explicar.

Voy a amarte, y tocarte
Sólo te pido que no me apuñales
cuando abra mi cuerpo pa’ darte un lugar
Y el mar se va con mis secretos
Los va a llevar marea adentro.

Siempre vuelvo con mi sombra
Te invito a que la conozcas
Me revuelco con mi sombra
Te pido que no la rompas.

Tengo estudio y un colchón
Tengo amigos, un montón
Tengo vino y un melón, ready para el vacilón, hey
Tengo, gano, busco, voy, rompo todo lo que soy.

Voy a convidarte una parte de mí
Para ir por ahí, vamo’ en mi Zeppelin
Si el mundo está roto que traigan otro o mejor nos vamos to’ nosotros
No quiero vivir con sabor a poco, no quiero morir sin volverme loco.

Cuando miremos y no entendamos nada de todo lo que ahora vemos
Voy a quedarme con vos al lado cuando todo se nos ponga feo
Y cuando esta vida rara y descarada se lleve puesto a algún amigo,
cuando lo más común pierda sentido, siempre vas a poder venir conmigo (…)

Autor: Wos

Álbum: Caravana (2019)

Valentín Oliva, “Wos”, un joven de 21 años, se convirtió desde hace tiempo en uno de los artistas argentinos más escuchados entre los adolescentes y jóvenes. Este año lanzó su primer disco, y uno de los temas se llama Melón vino.

Allí, desde el comienzo el artista nos deja en claro de qué se va a tratar la letra que nos presenta. “Estas palabras se parecen a mi autorretrato”: nos va a cantar su historia, y a veces esto no resulta fácil porque puede ser que las palabras no alcancen —“las sensaciones que en serio cambiaron mi vida, no creo que las pueda explicar”— o porque a veces no resulta fácil abrirse a los demás, exponer lo que nos hace únicos.

Eso es lo más genuino, valioso y a la vez frágil que tenemos. Exponer las inseguridades y dudas nos llevan a tener miedo a esas puñaladas que van al alma: “Sólo te pido que no me apuñales cuando abra mi cuerpo pa’ darte un lugar”. Wos nos invita a que nos abramos al encuentro, mostrando lo que aceptamos de nosotros mismos y lo que está en ese proceso.

Aceptar esta invitación es también una oportunidad de fortalecernos en lo que somos. Así reconocemos lo que tenemos, valoramos nuestra vida y podemos celebrarla.

Tengo estudio y un colchón. Tengo amigos, un montón. Tengo vino y un melón, ready para el vacilón, hey”.

Además, estar en constante búsqueda y movimiento nos lleva a romper con nosotros mismos y reconstruirnos cuando chocamos con otros, para seguir creciendo.

“Tengo, gano, busco, voy, rompo todo lo que soy”.

Estar con otros es encarar la vida y el mundo juntos: eso nos hace sentir más fuertes. Frente a cualquier hecho que nos afecte podemos apoyarnos mutuamente y ofrecernos como refugios para enfrentar lo que se presente.

“Voy a quedarme con vos al lado cuando todo se nos ponga feo. Cuando lo más común pierda sentido, siempre vas a poder venir conmigo”.

Siempre que esté perdido alguien estará para orientarme. Cuando me siento mal hay alguien que lo nota y me escucha. Siempre podemos ir con alguien.

Por Tomás Arruabarrena y Francisco Silvosa • arruabarrenatomas@gmail.com

BOLETÍN SALESIANO – NOVIEMBRE 2019

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