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La asistencia religiosa salesiana a los inmigrantes italianos de principios del siglo XX. Segunda parte

El trabajo de los misioneros salesianos estaba abocado, entre otras iniciativas, a reforzar la identidad católica dentro de la comunidad de inmigrantes italianos. En la imagen la comunidad de la parroquia Mater Misericordie, en una peregrinación al santuario de la Virgen de Lujan.

Por Ariel Fresia, sdb y Nicolás D. Moretti 1

afresia@donbosco.org.ar / morettinicolasd@gmail.com

Con la creación de las asociaciones católicas italianas, los salesianos ampliaron su protagonismo en el campo étnico dedicándose, sobre todo, a disputar el área del asistencialismo a otras iniciativas de carácter laico influidas por el anarquismo. Reforzaban así la identidad católica dentro de la comunidad de inmigrantes italianos frente a la extendida propaganda anticlerical. 

Las diversas actividades del asociacionismo italiano en Argentina dejaron ver la impronta religiosa que traían desde su “paese”, su lugar de origen. La participación de los salesianos en estas organizaciones estuvo orientada por los fines apostólicos y misioneros que la congregación adoptó desde su llegada al país.

Una pastoral moderna

La emigración de la población en gran escala constituyó uno de los acontecimientos históricos más significativos de la sociedad italiana tras la unificación en 1871. En efecto, entre 1876 y 1914, alrededor de 14 millones de personas emigraron solamente al continente americano, de las cuales una gran proporción eligió la Argentina como destino.2 

Este fenómeno inmigratorio de grandes proporciones supuso un serio problema para la Iglesia local, que por falta de sacerdotes preparados no podía brindar una adecuada asistencia religiosa. A esto se sumaba la existencia de una cierta tensión entre la tradición anticlerical y la católica en el seno de las comunidades de inmigrantes y la preocupación por la participación de un gran número de italianos entre los grupos anarquistas, socialistas y los primeros grupos sindicales.3

La situación religiosa y moral de los italianos en el Río de la Plata se convirtió en una preocupación para Don Bosco.

La inmigración italiana fue a todas luces importante, y continuó, en líneas generales, el proceso que siguió la inmigración a nivel mundial. A grandes rasgos se distinguen dos períodos. El primero, anterior a 1880, tendiente a poblar un país escasamente habitado y crear una agricultura, una ganadería y una red de transportes que posibilitaron la puesta en valor del territorio nacional. El segundo y posterior período, hasta la Primera Guerra Mundial, consistió en la búsqueda de mano de obra para la producción agrícola-ganadera masiva, suscitando el problema de la tenencia de la tierra, la asistencia sanitaria y educativa, y favoreciendo el poblamiento de los centros urbanos, entre otras características.4

La situación religiosa y moral de los italianos en el Río de la Plata se convirtió en una preocupación para Don Bosco, en parte por el contacto que guardaba con varios exalumnos del oratorio de Turín, como por los pedidos del Cónsul argentino en Savona para que dirigiera sus esfuerzos misioneros a la Argentina. 

Si bien hacia 1875 las prioridades apostólicas de la Congregación tenían como centro la evangelización de la Patagonia, los salesianos dedicaron sus esfuerzos a la tarea de atender la dolorosa situación de las familias italianas que vivían lejos de escuelas e iglesias y, en donde ni padres ni hijos, por desconocimiento de la lengua, participaban de los oficios religiosos. 5

Acertadamente afirmaba Rosoli que “realmente son los desafíos vinculados con la presencia del elemento italiano que empuja a los salesianos a partir, en 1879, a insertarse en una obra de evidente recuperación religiosa, utilizando todas las instituciones comunitarias y los instrumentos de la pastoral moderna.”6 De esta manera el trabajo entre los inmigrantes italianos, preferencialmente los más pobres y abandonados, fue un rasgo presente en las obras salesianas que rápidamente se reprodujo en los principales centros urbanos de la Argentina.


Este artículo forma parte de un recorrido más amplio, camino a los 150° de la llegada de los primeros misioneros salesianos a la Argentina, que celebraremos en 2025.

Encontrá cada mes una nueva entrega.

www.boletinsalesiano.com.ar/salesianos2025 


1 Iván A. Fresia es doctor en Historia (UNCuyo) y postdoctorado en Ciencias Humana y Sociales (UBA) Coordinador de ACSSA-A y miembro asociado del Istituto Storico Salesiano (ISS). Nicolás D. Moretti es doctor en Historia (UNC), docente e investigador en el Instituto Segretti (Córdoba), miembro de ACSSA-A.

2. A. LENTI, Don Bosco: historia y carisma. Tomo I, Madrid, CCS, 2010, p.70.

3. F. DEVOTO, “Catolicismo y anticlericalismo en un barrio italiano de Buenos Aires (La Boca) en la segunda mitad del siglo XIX”, Estudios migratorios latinoamericanos, 14, 1994.

4. G. BEYHAUT, R. CORTES CONDE, H. GOROSTEGUI y S. TORRADO, “Los inmigrantes en el sistema ocupacional argentino”, en: T. DI TELLA, G. GERMANI y J. GRACIARENA, Argentina, sociedad de masas, Buenos Aires, 1965, p. 94.

5. M. A. NICOLETTI y P. NAVARRO FLORIA, “Un proyecto de colonización italiana en Patagonia: Domenico Milanesio, sdb y su opúsculo «Consigli e proposte agli emigranti italiani alle regioni patagoniche dell’ America del Sud» (1904)”, en: Ricerche Storiche Salesiane, 45, (2004),397-361.

6.  G. ROSOLI,  “Iglesia, Órdenes y Congregaciones Religiosas en la experiencia de la emigración italiana en América Latina”, en: Anuario del IEHS, n° 12, p. 236

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