La mitad de los jóvenes vive en contextos educativos adversos

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Según un reciente informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) la mitad de los jóvenes argentinos vive en contextos educativos adversos, como consecuencia directa de la gran desigualdad que se vive en el país.  El estudio que retoma una publicación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) que analiza la relación entre desigualdad y desarrollo de capacidades de las personas. El informe concluye que en los países con altos índices de desigualdad los hijos de padres con bajos niveles de educación tienen mayor dificultad para desarrollar capacidades laborales y sociales. Es decir que en los países con alta desigualdad, la educación de los padres tiene una incidencia decisiva en la formación y el futuro laboral de los hijos, limitando la igualdad de oportunidades.

En la Argentina, la mitad de los jóvenes tienen padres con escasos niveles de educación (secundaria incompleta), por lo cual para la OECD estos jóvenes son considerados individuos que se crían en contextos educativos adversos. Esta situación, junto al hecho de que la Argentina presenta mayores niveles de desigualdad que los países desarrollados, permite predecir que mucha de esta gente en el futuro presentará déficits de formación y, por lo tanto, limitadas posibilidades de aportar al desarrollo económico del país, asegura el informe de IDESA.

«Para lograr que la mayor igualdad sea fuente de crecimiento económico no alcanza con aplicar impuestos progresivos y redistribuirlos en favor de los más pobres. Importancia decisiva tienen las políticas educativas, laborales y de asistencia social. Factores claves son escuelas de alta retención y calidad de los aprendizajes, un mercado laboral fluido que facilite la incorporación de los jóvenes y las mujeres, y planes asistenciales que promuevan la planificación familiar para que la maternidad no interrumpa ni el desarrollo escolar ni los primeros pasos en el mundo laboral de las mujeres», evalúa el estudio.

Y agrega que «por el contrario, si la política se limita a mejorar los ingresos de los segmentos más postergados sin promover mejores desempeños educativos ni mayor actividad laboral el resultado será el estancamiento. Esto debido a la falta de competencias laborales y a la dependencia del asistencialismo que contamina la dinámica política con prácticas clientelares».

 

Fuente: www.urgente24.com

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