¿Para qué lado tiramos?

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Luchemos por la causa

Otro viaje más, otra gira más.
Otro beso, otra despedida.
Dicen “no es normal, cómo lo aguantas”.
Así somos, así es nuestra vida.

Otra noche más, otro recital.
Otra cama distinta a la mía.
No van a entender que esto es al revés.
Tenemos la misión de regalar nuestra alegría.

Hay que encender los sentidos para brillar…

Enemigos del mal.
Combatimos la tristeza.
Luchamos por la causa.
Seguimos con la fiesta.
¡No nos pueden parar,
cada vez somos más!

Otra vuelta más, otro regresar.
Otro beso, otra bienvenida.
Dicen “no es normal, cómo lo aguantas”.
Así somos, así es nuestra vida.

Con energía, siguiendo un sueño.
Mirando hacia adelante.
Luchando por lo bueno.
En sintonía, de la alegría.
Sumándole a la vida con onda positiva.

Hay que encender los sentidos para brillar…

¡No nos pueden parar,
cada vez somos más…!
Artista: Caligaris

Álbum: Circología (2015)

A veces no hacen falta muchas metáforas porque la vida es demasiado literal. En esta canción de Caligaris no se andan con vueltas y nos sueltan una a una su razón de ser: regalar alegría, enemistarse con el mal, combatir la tristeza, luchar por lo bueno, transmitir onda positiva. No es fácil, por eso “luchar por la causa” es un trabajo diario. Uno que se descompone en gestos, miradas, palabras y demás actos que transforman y le dan forma a cada momento.

Cómo lo aguantás”, se repite en este manifiesto de la banda cordobesa. Frase que posiblemente todos hayamos escuchado numerosas veces, junto a otras tan instaladas como dolorosas: “mejor no te metás” o “mejor no hablar de ciertas cosas”, como repetía con ironía Luca.

De acuerdo, no hablemos: hagamos. O mejor: hablemos de lo que hacemos. La realidad constantemente nos trae muchas malas noticias y situaciones injustas. Si algo se puede sacar de ellas es el impulso para cantarles retruco: arremangarse y ponerse a construir un mundo mejor con el barro hasta las rodillas.

Cerrar los ojos y taparse los oídos no puede ser nunca una opción: “Hay que encender los sentidos para brillar”. Porque aunque una imagen se deje de ver si apagamos la tele, las necesidades no desaparecen por cerrar la persiana.

Vale la pena “la causa” cuando lo que brilla es la sonrisa de ese chico y esa chica que vuelven a soñar y a saber que el futuro también puede ser bueno para ellos. Si uno levanta la vista ve al lado a otro: somos muchos “luchando”. Y de repente eso se va contagiando.

Tenemos la misión de regalar nuestra alegría”. En esta vida donde todo se cobra, demostremos que aún se puede regalar. Alegría, justicia, esperanza. Se puede seguir “luchando por la causa”, la causa de regalar lo bueno. O mejor aún: podemos ser la causa.

Para seguir pensando juntos:

  • ¿Cuántos de tus gestos, palabras y actos “lucharon por la causa”, regalando alegría y haciendo algo bueno? ¿Cuántos creés que movieron la balanza para el otro lado?
  • ¿Por qué causas te parece que vale la pena luchar?
  • “¿Cómo lo aguantás?”: ¿Escuchas muchas veces esta frase? ¿Qué respondés?

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