Recordar los sentidos, sentir los recuerdos

Compartir

Perdí mi cuerpo
Jeremy Clapin
2019
Disponible en Netflix

 

Por Diego Coronel / diegocoronel@hotmail.com

Perdí mi cuerpo es una de esas películas que cuando comencé a mirar creí que no iba a poder terminar. Para mi sorpresa, a los pocos minutos la historia da un giro inesperado y se vuelve imposible dejar de verla, sobre todo para saber cómo termina la vida de este particular personaje.

El film tiene dos líneas argumentales que nos cuentan, por un lado, utilizando el flashback, la historia de Naoufel, un niño que por circunstancias trágicas durante su infancia debe emigrar de su país de origen hacia Francia en absoluta soledad. Paralelamente, nos relata las aventuras de su mano. Sí, la mano de Naoufel, que escapando de la heladera de un hospital o laboratorio emprenderá el difícil camino de regreso hacia su cuerpo de origen.

La animación que nos presenta el director, Jerémy Clapin, es de una gran belleza, y  una parte de este acierto se debe a la extraordinaria banda sonora que apoya de manera exacta y armoniosa toda la cinta. Y la historia de Naoufel y su mano es una hermosa metáfora sobre el reencuentro de los sentimientos y los recuerdos más simples e importantes de la vida a través de los sentidos

Las huellas que vamos dejando en nuestro camino, por pequeñas que sean, van tomando otra dimensión si las observamos con mirada diferente, desde otra perspectiva y con cierta distancia. Los recuerdos de pequeños momentos de la vida que nos llegan a través de los sentidos, como pueden ser una caricia, la calidez de la arena del mar o el olor de la casa materna, son la fuerza que sostiene a esta mano y se vuelven vitales para poder llegar al reencuentro de su ser. 

Sin duda, el director nos está hablando algo que va más allá de lo material y corpóreo. Una invitación al reencuentro con los sentidos y los recuerdos. Perdí mi cuerpo es una experiencia que se disfruta de principio a fin y no defrauda.

BOLETÍN SALESIANO JUNIO 2020

Noticias Relacionadas

“Preso, loco, muerto… o vivo”

Don Bosco en Zárate. En la obra salesiana, el Hogar de Cristo recibe a las personas que quieren recuperarse de las adicciones. Y reparan el dolor de su vida con el servicio a los demás.

Aristophanes en Argentina

Del 8 al 17 de julio. Carnaval y música uruguaya con corazón salesiano.

Juventudes en vivo

Por los Jóvenes. Nuevo ciclo de charlas con especialistas en juventudes. ¡Sumate!

No dar la cara

"Haters". Cuando usamos las redes sociales para destruir al otro.