Entrevista al padre Juan Carlos Cruz.

Por: Redacción Boletín Salesiano
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“A un año de terminar la carrera vi claramente que Dios me llamaba a la vida sacerdotal, y que mi lugar para vivirla, era la vida salesiana. Así que no ejercí la carrera de ingeniería. Solamente di algunas clases en la Universidad Católica, pero di clase de formación teológica”.
Desde su experiencia y sus estudios, ¿qué le aporta la fe a la ciencia y qué le aporta la ciencia a la fe?
Entendí que podía existir una convivencia, un diálogo, entre ciencia y fe. La ciencia aporta toda la reflexión de la razón sobre el sentido del mundo, del universo, razón a través de la cual yo, y muchísima otra gente, llegan a la conclusión de que existe un Dios, que es el creador. Quizás no lo descubrimos allí todavía como Padre, pero sí lo descubrimos como el creador de algo maravilloso, del universo, que la misma ciencia todavía no conoce. La fe cristiana nos presenta al Dios creador y al Dios salvador del mundo, de la humanidad; aporta el mensaje salvador del diálogo, del amor entre los seres humanos y de que no hay que buscar la competencia de los poderes ideológicos, sino el sentido de la humanidad, cómo tiene que crecer y desenvolverse, vivir como seres humanos.
Durante gran parte de su vida el padre Juan Carlos estuvo en la Residencia Universitaria Salesiana, la propuesta donde primero consolidó su vocación como salesiano y donde posteriormente acompañó a cientos de jóvenes estudiantes que se encontraban a kilómetros de distancia de sus familias; y que necesitaban un hogar que los atienda, los escuche y los haga sentir como en su casa.
Hoy sigue reconociendo la importancia de esa propuesta: “Los salesianos que están hoy allí ven cómo hay que llevar adelante esa obra para hacerle el bien a esos chicos, que vienen acompañados por sus padres, con la expectativa de cómo va a seguir su hijo. Estamos en una cultura donde se mezclan formas y conceptos de vida, y donde los jóvenes pueden encontrar propuestas de otros caminos. Nosotros estamos convencidos que la fe cristiana es la que más puede ayudarlos. Además, se busca ayudarlos desde el punto de vista humano, ofreciéndoles una casa limpia, un lugar donde puedan tener la comida, y seguir creciendo como lo hicieron con sus padres”.
¿Qué significa Don Bosco para usted?
Don Bosco para todos los salesianos es la guía, la forma en que Dios quiso, estar cerca de los jóvenes abandonados, los más necesitados, para salvarlos de los males que había en el mundo en aquella época y de los males que ahora hay en el mundo.
A la residencia venían chicos sin recursos económicos, becados, y se los atendía a ellos en esa carencia, pero a todos siempre en la pobreza afectiva, en el desarraigo de la familia.
En todos los lugares hay pobreza material, hay pobreza afectiva, pobreza cultural, pobreza moral, pobreza de fe, y hay lugares donde se acumulan todas estas cosas.
¿Qué le agradece a Dios?
Y todo… La vida y la familia. Le agradezco por los salesianos que conocí, por otros sacerdotes que no eran salesianos, por tanta gente mayor como profesores y maestras, que cuando yo era chico, me orientaron rectamente. Tengo el rostro de miles de personas que pasaron por mi vida y a los cuales les tengo que agradecer, y principalmente, a los mismos muchachos y muchachas que me ayudaron en tantas cosas.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – JULIO 2026





