El Jardín Hogar Escuela Don Bosco de Bernal.

Por: Gabriela Roverano
hogarescueladonbosco@hotmail.com
El Jardín Hogar Escuela Don Bosco de Bernal nació hace noventa años como una respuesta concreta a las necesidades de niños y familias de la comunidad. Inspirado en el carisma de Don Bosco, su misión ha sido desde sus inicios brindar un espacio de educación, contención, promoción humana y acompañamiento para quienes más lo necesitan.
A lo largo de estos años, el Hogar se ha convertido en mucho más que una institución educativa: es un lugar de encuentro, oportunidades y crecimiento para generaciones de niños y familias que encontraron allí una comunidad que los recibe, los escucha y los acompaña.
Para toda la familia
El Hogar busca acompañar el desarrollo integral de los niños y niñas a través de una educación de calidad, en un clima de cercanía, respeto y cuidado. Se trata de una institución de jornada completa que combina la enseñanza, la formación en valores y el acompañamiento cotidiano de las infancias y sus familias.
Desde una mirada integral, en el Hogar entendemos que educar implica también cuidar, contener y estar presentes frente a las distintas necesidades que pueden surgir. Por eso, la institución está destinada principalmente a niños y niñas de sectores vulnerables de la comunidad. Actualmente asisten alrededor de 150 niños, muchos de ellos provenientes de Villa Itatí y barrios cercanos.
Las familias que forman parte del Hogar atraviesan, en muchos casos, situaciones de vulnerabilidad social y económica, por lo que la escuela representa un espacio fundamental de acompañamiento, contención y oportunidades. Por eso, la institución acompaña a las familias desde lo asistencial, procurando dar respuesta a distintas necesidades y articulando acciones que favorezcan el bienestar de toda la comunidad educativa.
“Como familia acá encontramos confianza, seguridad y un lugar donde mi hija puede aprender divirtiéndose, donde tiene voz y voto, es escuchada y apoyada por todo el equipo de la institución”, comparte Eliana sobre la experiencia de su hija en el Hogar, y agrega que “se abren las puertas para que todos puedan forman parte de la Familia Salesiana”.
En ese sentido, se tiene muy presente el Sistema Preventivo de Don Bosco. Se promueve una educación basada en la cercanía, la confianza, el respeto y la alegría. Se busca que cada niño encuentre un lugar donde sentirse valorado, escuchado, querido y acompañado en su crecimiento.
El trabajo cotidiano no se limita al aula, sino que busca construir una red de apoyo y contención que fortalezca a toda la comunidad.
Otro aspecto distintivo es su fuerte compromiso social. Si bien se trata de una institución de gestión privada, cuenta con cuota cero, garantizando el acceso a la educación a familias que de otro modo tendrían mayores dificultades para acceder a este tipo de propuestas.
También se destaca por comprender que detrás de cada niño hay una familia que necesita ser acompañada. Por eso, el trabajo cotidiano no se limita al aula, sino que busca construir una red de apoyo y contención que fortalezca a toda la comunidad.
“Como en casa”
Contar con un espacio como el Hogar Escuela Don Bosco significa sostener una presencia comprometida en la comunidad, capaz de brindar oportunidades, generar igualdad y acompañar a las familias en distintos momentos de sus trayectorias de vida.
Porque ofrece mucho más que educación. Para muchos niños y niñas representa un lugar seguro donde aprender, jugar, compartir y construir vínculos significativos. Además, la institución brinda desayuno, almuerzo y merienda, acompañando de manera concreta las necesidades cotidianas de las familias y favoreciendo mejores condiciones para el aprendizaje y el desarrollo.
“En el Hogar encontré mucho más que un trabajo. Hallé un refugio, un lugar donde me siento cómoda, valorada y como en casa”.
Su valor radica no solo en lo que enseña, sino también en cómo cuida, contiene y acompaña. “En el Hogar encontré mucho más que un trabajo. Hallé un refugio, un lugar donde me siento cómoda, valorada y como en casa”, expresa Silvia, auxiliar docente y añade que lo que más disfruta es “formar parte de un gran equipo humano y acompañar cada día a los niños”.
A través de celebraciones, momentos de reflexión y gestos cotidianos de cuidado, se busca que cada niño y cada familia puedan experimentar que son importantes, que son valorados y que forman parte de una comunidad que camina junto a ellos. La fe no se transmite solo con palabras, sino también a través de una presencia cercana que hace visible el amor de Dios en cada acción cotidiana.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – JULIO 2026



