Película: Arco (2025)
Dirigido por: Ugo Bienvenu
Disponible en: MUBI
Por Juan Manuel Marquez //
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Arco es un niño de diez años que vive con su familia en el año 2932. Luego del colapso ambiental, la sociedad decide dejar descansar a la tierra y vivir por encima de las nubes, de manera autosustentable y con respeto por todos los seres vivos. En este futuro, es común viajar al pasado, por lo que la familia de Arco visita épocas muy lejanas a la realidad en la que viven. Si bien Arco no tiene los doce años requeridos para poder viajar en el tiempo, él sueña con conocer a los dinosaurios, así que una noche desobedece las normas y se lanza a la aventura… pero termina accidentalmente en el 2075.
En esa época, conocemos a Iris, una niña que también tiene diez años y vive “con su familia”: sus padres son hologramas ya que están toda la semana trabajando en otra ciudad y su tutor es un androide. En ese año, vemos que es normal que la gente viva con gafas de realidad aumentada y los niños transiten el día sin contacto con adultos ya que las tareas hogareñas, docentes y de cuidado ciudadano son realizadas por robots asignados para esa función. Arco e Iris se encuentran, y ese encuentro expone el contraste entre dos formas de habitar el mundo y ser con los demás.
Arco nos habla directamente y nos interpela desde la paradoja de nuestro tiempo: vivimos en una sociedad hiperconectada que está profundamente desconectada. La película reimagina un futuro posible para hablar de nuestro presente, advirtiendo sobre escenarios que hasta hace unos años parecían de ciencia ficción y hoy son más que cotidianos. Es inevitable pensar en nuestra realidad hoy: ¿qué tanto compartimos cara a cara con nuestros amigos, familiares y compañeros? ¿Puede la Inteligencia Artificial reemplazar esos vínculos?
Es interesante la lectura que nos presentan los guionistas al mostrarnos un paralelismo entre la crisis de los afectos y el desastre ambiental: el planeta arrasado es el síntoma visible de formas de relacionarnos cada vez más descuidadas. La película advierte que ninguna tecnología compensa la falta de atención y que soñar un futuro mejor empieza por ser conscientes de que somos con otros.
La invitación de Arco es a preguntarnos por lo que estamos a tiempo de hacer hoy y a no dejar de cuidar las personas y el medioambiente, porque son dos maneras de cuidar el mañana.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – OCTUBRE 2026
