Miles de personas unidas por la música y la fe.

Por Abril Vélez y Alejandro Fernández //
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Si hace unos pocos años nos hubieran contado que la Plaza de Mayo se iba a llenar con aproximadamente doscientas mil personas de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, creyentes y no creyentes, a celebrar el legado de un Papa argentino a través de una propuesta de música electrónica llevada adelante por un cura DJ portugués… seguramente muchos no lo hubiéramos creído o nos lo hubiésemos tomado con un poco de humor.
Y sin embargo eso pasó, superando expectativas, el sábado 18 de abril de 2026, en la Plaza más emblemática de la Ciudad de Buenos Aires, lugar de acontecimientos históricos, esa noche ocurrió uno más: jóvenes y familias –de las más diversas procedencias y pareceres– pudieron observar cómo las pantallas desplegadas traían algunos de los momentos más recordados del papado de Francisco, con gestos y palabras icónicos que siguen conmoviendo todavía hoy. Así comenzaba una fiesta inmensa de luces y música electrónica de primer nivel internacional con referencias a Bad Bunny, Mario Bros, y hasta Leon Gieco, en la mezcla menos esperada de todos los tiempos.
La imagen de Francisco proyectada en pantallas gigantes en medio de la fiesta, fue una manifestación de la «Iglesia en salida». Ese mar de jóvenes, donde se fundían banderas de la comunidad LGBTQ+ y creyentes de todas las procedencias, fue el reflejo exacto del mensaje que el papa Francisco predicaba en las villas de Buenos Aires: una Iglesia que es casa de puertas abiertas, donde no se pide documento de identidad para recibir un abrazo de misericordia.
Allí, entre pasillos estrechos y necesidades urgentes, Francisco enseñó y aprendió que la fe no se impone, sino que se comparte. Por eso, no es casualidad que la estética del padre Guilherme Peixoto resuene tanto con su mensaje: es una fe que sale de los templos para acercarse a todos y dialogar con la cultura actual.
Frente a un fenómeno así es válido el asombro y el silencio.
¿Cómo no conmoverse al ver a tantos –que en otros tiempos se sentían expulsados de la Iglesia– bailar frente a la imagen del papa Francisco, frente a la imagen de la Cruz?
¿Cómo no contagiarse de la alegría con que los jóvenes viven la fe?
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – MAYO 2026
