Película: K-pop Demon Hunters (2025)
Dirigido por: Maggie Kang y Chris Appelhans
Disponible en: Netflix
Por Valentina Caruso //
valendeazucar@gmail.com
“K-pop Demon Hunters” es una película que nos presenta la historia de una banda musical de chicas llamada “Huntrix”, quienes en secreto, se enfrentan a demonios que buscan robar las almas de sus fanáticos. Para poder salvarlos, ellas tienen que cantar y transmitir esperanza y comunidad entre las personas. De esta forma logran sellar la Honmoon, la red que mantiene a los demonios en su mundo y protege a todos.
Rumi es la líder del grupo, pero tiene un secreto: es mitad demonio. Esta realidad le genera muchas inseguridades, y teme mostrarse tal como es por miedo a ser juzgada o apartada. Entonces, elige guardar ese secreto, y junto a Zoey y Mira, sus mejores amigas, buscan la canción perfecta para acabar con los demonios sobre la tierra.
En este proceso y para ocultar la verdad Rumi comienza a mentirle cada vez más a sus amigas, generando rupturas en el grupo, debido a la falta de confianza que se genera entre ellas.
Por un lado esta película nos invita a reflexionar sobre la importancia de aceptarse a uno mismo a pesar de las dificultades que ese proceso conlleva. Ocultar quienes somos realmente, puede generar angustia y opresión en nosotros mismos, al punto que se hace difícil seguir adelante.
Cuántos chicos y chicas que hoy transitan aulas, patios, capillas, grupos juveniles muchas veces tiene temor y terror a mostrarse tal cual son, por las repercusiones que eso puede generar en el resto de sus compañeros, amigos y vínculos.
A veces el simple hecho de expresar lo que nos gusta o quienes somos puede ser un acto de enorme valentía, y si bien abre la posibilidad de ser juzgados, también esconde la oportunidad de conectar con otras personas que estén en la misma situación.
Así mismo la película se convierte en una oportunidad para reflexionar acerca de la honestidad y la coherencia. Rumi –como puede pasarle a muchos jóvenes y adultos– lleva en su interior aquello que desea combatir. Y eso no hace su lucha o sus esfuerzos menos genuinos, por el contrario nos invita a preguntarnos si solo podemos luchar contra lo que nos hace mal, personal e individualmente desde un lugar de “extrema pureza”. Y en ese caso quién puede juzgar que ya hayamos alcanzado ese supuesto status. Cuantos de nosotros luchamos en contra de la violencia, de la agresión, de la discriminación, del consumo y en más de una ocasión nos terminamos reconociendo parte de eso que queremos combatir.Tanto en uno como en otro caso es importante la presencia de otros que colabore en generar y cuidar ambientes donde podamos sentirnos queridos sin tener que aparentar. Y también son otros quienes nos pueden ayudar a mirarnos a nosotros mismos para combatir esos pequeños “demonios” que a veces van nublando nuestro corazón.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – JUNIO 2026
