El Rector Mayor presentó el texto del Aguinaldo para el año 2026.

El 27 de diciembre el padre Fabio Attard, Rector Mayor de los salesianos, presentó el lema y texto del Aguinaldo que acompañará el camino espiritual y pastoral de la Familia Salesiana en 2026: “Hagan lo que él les diga. Creyentes, libres para servir”.
Como es costumbre, la presentación se realizó en la Casa generalicia de las Hijas de María Auxiliadora en Roma, en presencia de la Madre General, Madre Chiara Cazzuola, de las Consejeras del Consejo General de las Hijas de María Auxiliadora y de representantes de los diferentes grupos de la Familia Salesiana. Entre ellos, el padre Stefano Martoglio; el Consejero General para la Comunicación Social, padre Fidel Orendain; el Delegado para la Familia Salesiana, padre Joan Lluis Playà y el coordinador mundial de la Asociación de Salesianos Cooperadores, Antonio Boccia.
La hermana Leslie Sandigo, Consejera General HMA para la Familia Salesiana, inauguró la velada y recordó el corazón del mensaje: aceptar la invitación de María a las bodas de Caná con la misma disponibilidad y libertad de los sirvientes, redescubriendo la propia identidad de siervos del Señor al servicio de los jóvenes.
Durante el momento de oración se llevaron al escenario cinco ánforas, símbolo de los grandes ámbitos de la vida y la misión salesiana: fe viva, pasión educativa, comunión fraterna, profecía, corresponsabilidad. La última ánfora fue llevada conjuntamente por el Rector Mayor, la Madre General y el coordinador mundial de los Salesianos Cooperadores, para significar la dimensión compartida y corresponsable del carisma salesiano.
Al final de la oración se estrenó el vídeo de presentación del Aguinaldo 2026, que ofreció una lectura actual del tema a partir del pasaje del evangelio de las Bodas de Caná. El vídeo puso de relieve cómo la invitación de María — “Hagan lo que Él les dice” — abre un proceso de fe, libertad y servicio, que hoy se traduce en un camino concreto marcado por cuatro verbos: mirar, escuchar, elegir, actuar. Un camino que interpela a la Familia Salesiana a no quedarse como espectadora, sino como protagonista de la acción de Dios en la historia, especialmente junto a los jóvenes y a quienes “ya no tienen vino”.
Tras la proyección del vídeo se realizó un momento de diálogo y debate, en el que participaron Marta Rossi, cooperadora salesiana, Alice Ferrigno, estudiante del Auxilium, y el padre Fabio Attard.
A las preguntas surgidas del diálogo, sobre por qué los jóvenes deberían seguir a Cristo, se reiteró que la fe nace de un encuentro y no de un deber, cuando las experiencias auténticas y los testimonios creíbles favorecen la libertad. Sobre cómo llevar el “vino bueno” a un mundo disperso, se subrayó la necesidad de una mirada empática, capaz de entrar en la realidad sin juzgar. En cuanto al método del Aguinaldo, se aclaró que no se trata de técnicas, sino de procesos que nacen de estar arraigados en Cristo. A la cuestión de la distancia con los jóvenes, la respuesta fue la creación de entornos creíbles donde puedan surgir las preguntas. Sobre cómo ir más allá de la primera impresión, se puso de manifiesto que las comunidades auténticas abren caminos, mientras que los miedos de los adultos corren el riesgo de bloquear los procesos.
A la pregunta sobre el acompañamiento, María fue señalada como modelo de presencia discreta y confiada. Sobre el “vino nuevo” para los Salesianos Cooperadores, se recordó el retorno a la visión original de Don Bosco y a la corresponsabilidad de los laicos. En cuanto a la distracción tecnológica, se afirmó que se trata de un desafío global, que debe afrontarse con relaciones humanizantes. Sobre el papel de los sirvientes en el relato de las bodas de Caná, se destacó que no son simples ejecutores, sino personas a las que se les ha confiado una responsabilidad: escuchan la palabra de Jesús, confían, se arriesgan y se convierten en parte activa del milagro, imagen de una Familia Salesiana llamada a servir con libertad, corresponsabilidad y confianza en la acción de Dios. Por último, sobre el testimonio de la fe, se recordó que es el Espíritu Santo quien convierte y que a los creyentes se les pide que siembren con fidelidad y alegría.
Al final del diálogo, siguió la intervención conclusiva de Madre Chiara Cazzuola, que expresó su sincero agradecimiento al Rector Mayor por la profundidad espiritual y la riqueza de contenidos del Aguinaldo 2026, subrayando que representa una llamada actual y profética a vivir una fe arraigada en Cristo, capaz de generar libertad auténtica y servicio gozoso, en plena fidelidad al carisma de Don Bosco. Un regalo especialmente significativo selló el momento final: la Madre General ofreció al Rector Mayor un icono del Buen Pastor, signo de comunión, confianza y responsabilidad pastoral compartida.
La velada concluyó con el canto del Magnificat, en un clima de gratitud, comunión y compromiso renovado, confiando a la Familia Salesiana de todo el mundo el Aguinaldo 2026 como brújula espiritual y pastoral para el año que viene.
Quienes quieran acceder al texto completo lo pueden hacer ingresando acá.
También está disponible el video en el canal de Youtube de ANS Media.
Fuente: ANS
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – ENERO 2026




